14 abril 2009

Señor Manipulable

Se sentía exhausto y se metió pronto en la cama. Apoyó sus gafas encima de la mesilla y en el libro que acababa de terminar. Se hicieron las 4 de la mañana y aún no había conciliado algo de sueño.
- Música... me vendrá bien- pensó.
Dentro de 3 horas se enfrentaba a su nueva vida.
Era la primera vez que había deshecho todos sus malos negocios, trajes, costumbres. Se había propuesto adelgazar, vaciar el cenicero de su habitación (aunque no dejar de fumar), seguir hacia adelante en todo lo que creía, y sobretodo ordenarse.
Ya era hora de sacar provecho en cada actividad, y no fingirlo. Era un hombre de grandes negocios pero no terminaba de lograrlos debido a su inseguridad, poca vitalidad, y a su afán de ser manipulado.
No se sentía digno de tomar sus propias decisiones. Necesitaba de alguien para que su vida tuviera sentido, necesitaba que manipularan su propios sentidos, sus capacidades innatas.
Pero no se si fue que se dio cuenta de que quien nunca lo hizo siempre había estado a su lado, lograra aquel negocio de mucho dinero o se tirara un café por encima. No se si fue que se dio cuenta de que ni a la persona que más has jodido la vida tiene el poder de hacer contigo lo que quiera. O si fue que se dio cuenta que nadie es digno de juzgar, que cada uno tiene su propio abogado que no sentencia... O quizá fuera el amor. Ojalá sea eso. La manipulación más sana, ese sentimiento que manipula tu tristeza para convertirla en vida. En tu razón de ser.
El caso es que hoy no necesita de nadie mas que de Ella para dormir en su regazo, o para un dulce 'Buenas noches', y conciliar el sueño.

Y empezar de nuevo.