09 noviembre 2009

Frío en la ciudad


He llegado a casa con la nariz y los mofletes rojos. La ciudad cada vez está más bonita, oscurece antes y aunque siempre he sido de luz natural, las farolas bailan con luz permanente para no dejarla en penumbra. La gente no hace más que quejarse del frío, pero yo... sonreía al ver que por fin se ha hecho tema de conversación en el ascensor. He sacado la manta y he cerrado las ventanas. Aún la calefacción es innecesaria. Una taza de leche caliente, un cigarro, un pijama de manga larga, y tú. Quizá me guste el frío porque en realidad tengo muchas cosas que me puedan dar calor. O al menos es lo que me gusta pensar.

3 comentarios:

Lady Day dijo...

Con el frío, las cosas van más deprisa... me refiero a las casualidades.

:)

Carmen dijo...

Ése mismo dia hablamos sobre esas pequeñas cosas que nos encantan,no?
Tacita caliente, mantita, ver el frio tras la ventana... :)

Snail dijo...

ese mismísimo día :)