04 noviembre 2009

Cincuenta caricias




No se enfadaron porque le dejaras los pies fríos al retirarle las sábanas, ni porque interrumpiera su sueño encendiendo la luz, ni porque acelerera sus suspiros con un simple roce en su oreja, o supiera a la perfección como funcionaba su cuerpo. Fue porque se fue, aunque sólo fueran cinco minutos. Cincuenta besos perdidos.

3 comentarios:

Estibaliz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Estibaliz dijo...

:) donde van los besos perdidos? Espero que a una salita de espera en la que aguardan el moneto justo para hacer una aparicion estelar en la vida de quien los perdieron

Lady Day dijo...

¿Hola? ¿Y yo por qué desconocía este blog?
Jo, molas mil.
Y yo ya dejé caóticayneutral, pero he vuelto a las andadas :)

Te sigo y linkeo caracolaaaa^^