29 julio 2010

#4

Ayer cambiaron el bote-botero, el rescate y el futbolín por unos cuantos petas. No le decepcionó verles ni saber que ya habían crecido; pero sí que al hablar sobre su pasado te tuviera que nombrar, como si hubieses sido importante y siguiera engañada en tus encantos pensando que alguna vez de verdad estabas tan loco por ella como decías.
Ahora a ella le da igual, porque hasta tú mismo te das igual.
Porque antes ella misma se daba igual y ha encontrado a alguien que la deja ser completamente ella.

23 julio 2010

#3

A veces soy tan adorable como un petisuis chorreando morcilla.

13 julio 2010

#2

Me descoloca la orientación el hacer maletas.

12 julio 2010

#1

Pulsa el botón para que las ruedas paren, las señoras mayores te miren de arriba abajo, la gente se arrejunte para dejarte pasar y llegar al destino deseado en la siguiente parada.
¿Algun otro botón para que todo lo anterior al destino desaparezca?