11 agosto 2011

#34

Vuelven aquí las mismas horas,
las de hace cinco años,
como hace cinco años,
como hace uno,
como siempre.
No hay aire en medio del país, ni brisa en medio de mi habitación. A estas horas queda un corazón empuñado al terminar una película que hace llorar, unos dedos temblorosos del guitarrista antes de una actuación, la poca experiencia de alguien que quiere vivir, la sal del mar en los labios de quienes no tienen miedo, y el resurgimiento de un amor perdido de verano.
Un amor de hace cinco años,
como hace cinco años,
como hace uno,
como siempre,
el de siempre.

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